crowdfunding crowdlending

Crowdlending y Crowdfunding son dos términos que se encuentran muy de moda en temas de inversión y financiación, y en este artículo analizaremos los motivos.

Para empezar, hablaremos de sus diferencias. Es muy común encontrarnos con gente que confunde ambos términos. Coincide en que son dos maneras de conseguir dinero para tus proyectos. No obstante, la forma para poder hacerlo difiere mucho de una a otra.

Tipos de Crowdfunding

Antes de nada, es conveniente que sepamos que existen dos formas de crowdfunding. La primera, es la donación a un proyecto, normalmente de forma desinteresada. De manera que no se considera una inversión.

La otra forma, es la que más cerca está de parecerse al crowdlending. Es un crowdfunding en el que inviertes cierta cantidad de dinero para poder conseguir un porcentaje de participación en el proyecto. O, también, se puede ofrecer un préstamo que después se recuperará con una tasa de interés.

El equity crowdfunding es, probablemente, el tipo de crowdfunding que necesita un análisis más profundo en el momento de evaluar los posibles riesgos que tiene. El inversor sólo entrará en el proyecto para obtener un beneficio económico,por lo que si el plan no da resultados, corres el riesgo de perder toda tu inversión.

La única manera de conseguir recuperar el dinero que hemos invertido, sin necesidad de que el proyecto sea un éxito, es vendiendo nuestra participación a otra persona o entidad.

Crowdlending

El crowdlending toma forma de préstamos de dinero a un proyecto o persona. Estamos hablando de un préstamo financiado con capital privado y de forma colectiva.Dicho préstamo se devolverá en la cantidad de pagos que se establezcan. Además al capital recibido que hay que devolver se sumará el tipo de interés que se acuerde.

La financiación más parecida a la que puede realizar un banco, es el crowdlending. Solo que en vez de una entidad bancaria o financiera, se trata de una persona particular o una empresa quien decide prestar el dinero. Siempre con las condiciones que establezcan ambas partes.

El dinero será devuelto junto a unos intereses. La persona que presta el dinero no tendrá acceso a los beneficios del proyecto.  Tampoco, en un principio, pierde si el plan no funciona como esperan sus creadores.

Ambas maneras de crowdfunding son utilizadas, en la mayor parte de los casos, para nuevos proyectos.

No obstante,  el crowdlending, es más apropiado para proyectos que ya tienen una solvencia económica, pero no quieren o no pueden acceder a los préstamos bancarios.

De esta manera, cuando hablemos de crowdfunding y crowdlending, es importante que seamos conscientes de que se trata de dos formas de financiación muy diferentes.

 

Crowdlending- Crowdfunding equity

Los dos términos que más pueden parecerse son el crowdlending y el crowdfunding equity.

En el crowdfunding el riesgo se considera muy alto, porque sólo vamos a poder recuperar nuestro dinero si el proyecto en el que hemos invertido sale bien. 

En el caso del crowdlending, el riesgo puede ser menor. Se reciben los pagos acordados en el tiempo estimado. Salvo en el caso de que el proyecto tenga unos resultados nefastos, y los responsables tengan problemas financieros realmente preocupantes, siempre tendremos nuestro dinero de vuelta.

Beneficios

Especialmente en el caso del crowdlending, los beneficios están estrechamente relacionados con el tipo de interés. Por lo que se conocen en el momento en el que se establece la relación.

En el caso del crowdfunding equity, los beneficios están supeditados al éxito del proyecto en el que hayamos invertido. Realmente se es una parte del accionariado de éste.

Garantías

En el caso del crowdfunding, las garantías no existen. El inversor debe fiarse siempre de su propia intuición y análisis del proyecto para conocer la rentabilidad que le podrá proporcionar. Obviamente los análisis correctos proporcionan buenas perspectivas. Como ocurre con cualquier inversión estar bien asesorado siempre es buena idea.

En el crowdlending, depende de las condiciones que se hayan cerrado en el inicio de la relación, al firmar el contrato.